Velita hecha con ceras orgánicas de palma y soya, libre de tóxicos y amigable con el medio ambiente
Su fragancia delicada envuelve el ambiente con notas suaves y envolventes, creando una atmósfera de calma y sofisticación en espacios muy pequeños.
Su vasija es hecha de semilla de TAGUA o marfil vegetal como suele ser llamada, esta semilla es el fruto de una palma que crece a orillas del rio Magdalena en Colombia, tarda 15 años en dar fruto y este 5 años en secarse para poder ser usado en artesanías, esto lo hace una pieza única. Aunque por su tamaño nuestros clientes prefieren usarla solo como decoración, es completamente funcional y tiene una duración aproximada de 4 horas.
Esta velita junto a su apaga fuego, es un detalle ideal para llevar el corazón de Colombia a cualquier parte del mundo.
Más que una vela, una expresión cultural.




