NOSOTROS
Nuestra historia: una chispa en medio del polvo.
Nuestra historia: una chispa en medio del polvo
Nacimos en enero de 2020, cuando por accidente me encontré frente a una pila de “basura” compuesta por velas de todo tipo: ceras ocultas bajo el polvo y frascos que no parecían tener otro destino más allá de la caneca… y no precisamente la de reciclaje.
Entonces, una voz de mi inconsciente me dijo: “¡Hey! Eso no es basura”. Me detuve, las limpié, las restauré, las reutilicé… y en el proceso, me enamoré por completo de esta actividad.
Empecé a investigar sobre el mundo de las velas y pronto me encontré enfocada en dar solución a un problema silencioso que compartimos quienes amamos encender una vela:
¿Qué hacemos con la vasija una vez se termina la vela?
Ese recipiente bonito, que luce perfecto mientras tiene una llama viva, pero que luego se convierte en un estorbo decorativo. Difícil de reciclar, lleno de restos de ceras no biodegradables y atascado al fondo de un frasco de vidrio o de hojalata.
Así comenzó esta aventura.
Nos dimos a la tarea de buscar artesanos alfareros que quisieran ayudarnos a darle una segunda vida a la luz. La primera persona en creer en este sueño fue Leydi Valero, artesana de Ráquira, Boyacá. Gracias a ella, en plena pandemia, conectamos con manos dedicadas que comenzaron a crear vasijas de barro pintadas a mano, especialmente diseñadas para nuestras velas.
Ráquira, conocida como la Cuna Artesanal de Colombia, es un municipio de calles coloridas y alma creativa. La mayoría de su economía depende del oficio alfarero.
Meses después, cuando pudimos viajar, llegamos a El Carmen de Viboral, en Antioquia, un lugar famoso por sus vajillas finas y pintorescas. Incluso la Reina Isabel II recibió, como regalo de Estado, una vajilla hecha a mano por los mismos artesanos que hoy también hacen nuestras vasijas.
Meses después, cuando pudimos viajar, llegamos a El Carmen de Viboral, en Antioquia, un lugar famoso por sus vajillas finas y pintorescas. Incluso la Reina Isabel II recibió, como regalo de Estado, una vajilla hecha a mano por los mismos artesanos que hoy también hacen nuestras vasijas.
Nuestro proyecto nació con el ADN de: ¡ Somos más que velas, Somos Arte ¡
Cada una de nuestras piezas lleva el sello particular de un artesano alfarero, con amor en cada moldeada, en cada pincelada.
Cuando tienes una de nuestras velas en casa, sabes que:
- Puedes reutilizar la vasija cuando se acabe la vela.
- Y si se daña, puedes desecharla con la conciencia tranquila: está hecha de tierra, y vuelve a la tierra sin dañar el medio ambiente.
Hoy, somos un equipo apasionado por hacer las cosas de forma diferente.
Buscamos evolucionar el mundo de las velas, alineados con la tendencia eco ambiental global. Nuestros productos son 99% orgánicos, sostenibles y generadores de valor.
Creemos que se puede disfrutar de una vela de alta calidad, sin generar residuos, y que su precio puede estar al alcance de todos.
